disfuncion craneomandibular

¿Qué es la disfunción craneomandibular?

¿Sufres de dolor crónico en la mandíbula, cara, cabeza, cuello u hombros?

¿Llevas tiempo con dolor en la mandíbula, la cara, la cabeza, el cuello o los hombros? Puede deberse a un trastorno temporomandibular (TTM), también conocido como disfunción craneomandibular (DCM), aunque estos dolores pueden tener otras causas. Esta afección puede causar una amplia gama de síntomas y puede ser difícil de diagnosticar. Para ayudarte a entender mejor esta afección, veamos qué es la disfunción craneomandibular y cómo se trata.

trastorno de la articulación temporomandibular también conocido como disfunción craneomandibular

trastorno de la articulación temporomandibular también conocido como disfunción craneomandibular

¿Qué es la DCM?

La articulación temporomandibular (ATM) es el nombre de la articulación situada a ambos lados de la cabeza, justo delante de las orejas. Estas articulaciones conectan la mandíbula con el hueso temporal (cráneo). La ATM, que puede rotar y moverse hacia adelante, hacia atrás y de lado a lado, es considerada una de las articulaciones más complejas del cuerpo. Esta articulación, en combinación con otros músculos y ligamentos, permite masticar, tragar, hablar y bostezar. Cuando tienes un problema con el músculo, el hueso u otro tejido en el área de la ATM y alrededor de ella, puedes tener disfunción craneomandibular (DCM).

 

Síntomas del DCM

Los síntomas incluyen dolor y sensibilidad en o alrededor del oído, la articulación de la mandíbula o los músculos de la mandíbula, la cara o las sienes. Otros síntomas son los problemas para abrir o cerrar la boca, y un chasquido o crujido al masticar, bostezar o abrir la boca. La DCM puede ir acompañada de dolor de cuello y dolores de cabeza. Los chasquidos de la articulación sin dolor son frecuentes y, por sí solos, no necesitan tratamiento. Si tienes alguno de estos síntomas, díselo a tu dentista.

Síntomas del DCM - disfunción craneomandibular

Síntomas del DCM

Causas del DCM

Un golpe en la mandíbula o enfermedades de la articulación como la artritis pueden causar algunos trastornos temporomandibulares, pero en la mayoría de los casos no hay una causa única y clara: se cree que influyen a la vez factores genéticos, el estrés y la forma en que cada persona percibe el dolor. Se cree que el bruxismo (apretar o rechinar los dientes) y la tensión muscular de la cabeza o el cuello pueden empeorar los síntomas del DCM. El estrés también es un posible factor. Sin embargo, no está claro si el estrés causa la disfunción o es un resultado de él.

En cambio, la investigación no respalda que una mala mordida o la ortodoncia causen la DCM. Si llevas una prótesis que no ajusta bien, conviene revisarla igualmente porque puede producir molestias al masticar. También pueden influir hábitos como apretar los dientes, mascar chicle a menudo, morderse las uñas o morder un bolígrafo.

 

Tratamiento del DCM

En muchas personas los síntomas desaparecen por sí solos, y la mayoría mejora con medidas sencillas y reversibles, sobre todo si se empiezan pronto (entre el 75 y el 90 %, según la guía del NHS inglés y el Royal College of Surgeons). Para ayudar a aliviar los músculos doloridos de la mandíbula, se puede poner una compresa fría o tibia en la mandíbula y masajear suavemente los músculos de la mandíbula. Conviene seguir una dieta blanda (pasta, tortilla, sopa) y evitar los alimentos duros, muy masticables o pegajosos, así como el chicle. Trata de no abrir la boca demasiado, incluso cuando bosteces. Y lo más importante, relaja los músculos de la mandíbula.

Cuando estés relajado, los dientes deben estar ligeramente separados, con la mandíbula y la lengua sueltas y los labios apenas tocándose. Debe haber un ligero espacio entre los dientes superiores e inferiores, excepto al masticar, hablar o tragar.

Diagnóstico y opciones de tratamiento

La DCM puede ser difícil de diagnosticar porque a menudo se asemeja a otros tipos de dolor crónico, como la fibromialgia o el síndrome de dolor miofascial. No existe una prueba única para diagnosticarla: el dentista se basa en tus síntomas, tu historia clínica y una exploración completa de la mandíbula, y solo en algunos casos pide pruebas de imagen. Una vez diagnosticada, se empieza por tratamientos conservadores y reversibles (autocuidados, fisioterapia, técnicas de relajación, medicación o férula) y la cirugía se reserva para casos muy concretos.

El tipo de tratamiento prescrito dependerá de la gravedad de la afección. En algunos casos, también pueden recomendarse cambios en el estilo de vida, como evitar determinados alimentos o actividades. Además, las técnicas de reducción del estrés, como el yoga o la terapia de masajes, también pueden ser beneficiosas para quienes padecen DCM.

Acude al dentista

Después de un examen minucioso y, si es necesario, de las radiografías apropiadas, el dentista puede sugerirte un plan para tratar la DCM. Este plan puede incluir técnicas de relajación y ejercicios de mandíbula, y la derivación a un fisioterapeuta o a un psicólogo (por ejemplo, para terapia cognitivo-conductual), que ayudan a manejar el dolor y el estrés. Otras opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares. Si sufres insomnio, se pueden utilizar varios enfoques para mejorar el sueño.

acude al dentista si tienes dolor en la boca - disfunción craneomandibular

acude al dentista si tienes dolor en la boca

 

Tu dentista puede sugerirte que uses un protector nocturno, también llamado férula oclusal. Está hecha de un material transparente y se ajusta de modo que se muerde contra la férula en lugar de contra los dientes. En algunas personas alivia las molestias y protege los dientes del apretamiento, aunque la evidencia sobre su eficacia para el dolor de la DCM es limitada y los resultados varían. Debe ajustarla el dentista y no debe cambiar tu mordida; si te causa dolor, deja de usarla y consúltalo.

Si el dolor continúa, el dentista puede derivarte a otros profesionales con formación avanzada en trastornos temporomandibulares y dolor orofacial. Según el caso, puede ser un dentista con dedicación al dolor orofacial, un cirujano oral y maxilofacial, un fisioterapeuta o tu médico, por ejemplo si hay otras enfermedades asociadas.

 

La cirugía se utiliza raramente para tratar los DCM. Sin embargo, si ninguno de los otros tratamientos ha funcionado, o si es muy difícil abrir la mandíbula, es posible que se necesite cirugía. Si necesitas cirugía, tu dentista te remitirá a un cirujano oral y maxilofacial con experiencia en cirugía de la ATM.

Ojo con los tratamientos irreversibles como primera opción. Las guías recomiendan empezar por medidas conservadoras y ser prudentes con los tratamientos que cambian de forma permanente la mordida o los dientes, como tallarlos o hacer ortodoncia con el único fin de tratar la DCM. Si las medidas sencillas no funcionan, eso no significa que necesites automáticamente un tratamiento más agresivo.

Pide cita sin esperar si no puedes comer o beber, si la mandíbula se te bloquea o no puedes abrir bien la boca, o si tienes dolores de cabeza intensos y frecuentes, dolor en la sien o el cuero cabelludo, o problemas de visión como visión doble: en estos casos también debe valorarte tu médico, porque pueden indicar otro problema que necesita atención urgente.

La disfunción craneomandibular (DCM) es un problema frecuente: en Reino Unido se calcula que afecta a 1 de cada 15 personas, sobre todo entre los 20 y los 40 años, y es unas dos veces más frecuente en mujeres. Los síntomas incluyen dolor en la mandíbula, la cara o alrededor del oído, chasquidos y dificultad para abrir la boca y, a veces, dolor de cabeza, zumbidos en los oídos o mareos. Un diagnóstico preciso requiere una exploración realizada por un dentista con experiencia, seguida de un tratamiento adaptado a cada caso, que casi siempre empieza por medidas conservadoras y reversibles (autocuidados, fisioterapia, medicación o férula) y solo de forma excepcional incluye cirugía. Otros cambios en el estilo de vida, como las técnicas de reducción del estrés, también pueden ser beneficiosos para quienes padecen DCM. Comprender mejor esta afección puede ayudarte a buscar el tratamiento adecuado cuanto antes y a aliviar tus síntomas.

Fuentes y referencias

  1. National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR, NIH). TMD (Temporomandibular Disorders)
  2. NHS England GIRFT y Royal College of Surgeons of England (Faculty of Dental Surgery). Management of painful Temporomandibular disorder in adults – Patient Summary Document (v1.1, agosto 2025)
  3. NHS (Reino Unido). Temporomandibular disorder (TMD)
  4. MedlinePlus en español. Trastornos de la articulación temporomandibular

Última revisión: 8 de octubre de 2026 · Equipo Clínica Dental Benalúa. Contenido divulgativo elaborado a partir de las fuentes citadas: no sustituye a una valoración clínica individual.